sábado, 15 de octubre de 2011

Te lo provocas tú

Es bonita la mañana, y calmada, durante las primeras horas estás despierto pero tus sentimientos o pensamientos aún duermen. Mis dos últimas despedidas, una despidiéndome de Lleida y la otra de Palma, fueron por la mañana, eso lo hizo más fácil.

Por la mañana se vé el ayer desde otra perspectiva, en los tiempos buenos es tan genial como cualquier otra parte del día, pero en los tiempos no tan buenos es fundamental.

Hoy escribo por la mañana, seguramente porque acabo de ver a Lourdes Hernández (Russian Red) hablando en Paris. Paris, Europa en general, cualquier ciudad o tren que se encuentre en el viejo continente puede ser motivo suficiente de inspiración o de incitación a escribir, pero Paris seguramente más. De Russian Red ya ni hablemos, hace unos 5 meses que ninguna música me transmite tanto como la suya.

Hay gente que ríe ante la idea de estabilidad emocional.

Leo y peliculeo y serieo también, pero lo que más me gusta es la música, pero la música va directa al corazón.

Cursi.

Creo que tengo miedo de mi mismo.

He descubierto mi afición a viajar en coche escuchando buena música.

He descubierto mi afición por camas en buhardillas y caídas graciosas.

Siempre me costó luchar.

No pretendía saber más de ti hace no tanto tiempo, hacerlo ha sido sorprendentemente bonito.

“Si pretendes estar bien siempre, nunca conseguirás estar bien”

Una persona te puede cautivar por... “magia” digamos, cuando no hay una explicación puramente racional, pero también te puede cautivar por sus palabras o actos. O por las 2.

Hermanos envían fotos de paraísos de formentera.

Padres calman. No digo los de la iglesia. No creo en dios, tengo demasiado ego para pensar que hay un dios, si lo hubiese tendría que ser yo. No, no estoy en esos días de ego subido.

Creo que lo dejo aquí, suena incendios de nieve, hoy he soñado que cantaba esta canción por la calle, al lado de un portal donde una señora de mediana edad se unía al canto mientras entraba en el edificio. Había dos personas más, no las recuerdo, y la ciudad tenía pinta de Barcelona. El caso es que este incendios de nieve me suena a optimismo, y en él quiero quedarme.

lunes, 3 de octubre de 2011

Supongo que Goku sería el último en Drogarse

Son Goku comiendo cristales porque va drogado, Vegeta le dice "tronco qué haces tú estás mal", pero Goku a lo suyo, se la suda, es el prota y hace lo que quiere. Chichi tapándole los ojos a Goten para que no vea a su padre en tal estado. Piccolo cabreadísimo se va con Gohan de allí. Trunks lo flipa y Bulma le dice a Vegeta que se vayan, pero Vegeta dice que aunque odie al bastardo de "kakarot" se queda. Ten Shin han, Chaos y Yamsha están sentados sin hacer nada, porque no sirven para nada, son bastante inútiles, rellenan. Krilín hace rato que se ha ido a follar con C-18 y el Duende Tortuga ha ido a espiarlos. Pan aún no ha nacido, está en otro universo jugando a fútbol con sonic, sonic de portero, ¿quién chuta? Pan-a-Sonic.
Mientras tanto en Springfield Mil house, en una de ellas viven los Simpson, Bart hace bromas telefónicas a Mou ,que se pregunta el "por qué", mientras su hermana se aLisa el pelo. Skinner no es skinhead ni Nelson Mandela.
En FDF dan Friends, Monica tiene un restaurante y Phoebe Buffet.
Como buen japonés Benji Rice, juega para Oliver y Oliver aTom panadero. A Julian Ross geller le duele el corazón, será de los divorcios.
Chino suke nohara, ¿no era japonés? shin shan! L'Ultraheroi podría competir contra l' hiperhome? no sé...
Vulvasur, tetas norte y Digimón era una mierda.
Se abre el telón y sale una cantante de la movida madrileña que no tiene cejas follándose a un médico ¿qué serie es? Doctor en Alaska, es que mi padre la miraba cuando era pequeño, y como hablo de dibujos...

En Londres el Arsenal vuelve a perder, el Pipita marca tres en Barcelona, pero no contra los blaugrana, la actualidad deportiva quizás dé para más, pero yo no.

En Lleida hay sueño, pero se duerme muy bien, manos frías, hipercosas e hipercor. From mi tu iu, quiero cantar pero es tarde.

Los retweets no dan la felicidad, el dinero no lo sé, pero me encantan las dos cosas.

¿vemos una peli?




jueves, 29 de septiembre de 2011

Somewhere


No sé como se supone que tienen que ser las cosas, pero lo cierto es que en la mente tenemos una serie de ideas de como deberían ser las cosas, y estas se vuelven interesantes cuando voluntaria o involuntariamente, el cómo deberían ser no es el cómo son. Lo que no puede ser es que no hacer las cosas como "deberían ser hechas" provoque un sentimiento negativo.

En algún lugar del mundo alguien está siendo asesinado, pensadlo.

Happy Birthday to you puede ser muy tierno.

Si no crees en lo que te rodea o en ti y lo que tienes, creer en otra cosa me parece una pena.

Yo quiero decirte quién soy, decirte "tengo miedo" cuando tenga miedo y decirte "súbete a mi espalda" cuando quiera comerme el mundo.

Reírme de mee y de ti, y al revés.

Quiero ver un videoclip con los momentos más especiales de mi vida y que suene I'll try anything once.

Quiero escuchar una caja de música que desprenda tu perfume.

hipereternidad.

Quiero hablar.

Quiero momentos que cambian las cosas.

Quiero dormir.

Quiero decir cosas guays en twitter.

Quiero que estén bien.

Quiero ir en un tren francés.

Quiero ser espectador, relax entertainment.

Adiós

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Qué raro eres

"Conmigo nunca se sabe. Nunca tuve claro que quería ser de mayor, soñaba con algunas cosas, pero no hubiese dicho esto cien por cien, renunciando a otras cosas. Ser estrella de la música quizás sería lo más cercano a eso. Te escribo esto porque estoy solo. Pasar noches acompañado es algo bonito, eso es seguro, pero muchas veces son solo un engaño, o una escapatoria, no lo sé. Estoy en un estado de confusión mental-vital importante, así que no creo que saques nada en claro de esto. La ambigüedad es bonita pero a veces necesitas cosas claras, cosas que te permitan respirar tranquilo. No sé muy bien quién eres. No tengo ni idea. Y no digo que no te conozca profundamente, digo ,literalmente, que no sé a quién le cuento esto. Tengo una ligera idea de lo que me hace fuerte y de lo que me hace débil, pero sólo una pequeña noción. También sé qué les hace fuertes y débiles, pero no a todas, algunas personas son más complicadas y no he tenido el tiempo de saberlo. Cuando tenía 16 años me encantaba cantar all you need is love, convencido de ello. He ido cambiando. No sé qué puedo cantar ahora que realmente me crea, ni siquiera sé si puedo creerme mis canciones. Me gusta ver películas por la madrugada, esperando una carcajada o un llanto provocados por una escena que en realidad me lleva a mi realidad. No me canso de vivir, ni de sentir cosas diferentes, pero requiero relajación. Cojo una mano, veo una peli que me recomendaron, acaricio una lengua, echo de menos, veo a mi primita y me enamoro. Soy un hombre decepcionante. No sé como serán las cosas. Tengo miedo tanto por mi parte como por las otras. Duermo poco, no me cuido bien, soy joven. A veces no sé por qué me preocupo, conmigo, nunca se sabe"

Me he encontrado esta carta entre una película francesa y un viaje al pasado que no acabó de cuajar.

Pequeñas Mentiras Sin Importancia es la peli que sumo hoy a un verano muy cinéfilo(para ser yo). Aprovadísima, seguro.


domingo, 4 de septiembre de 2011

dimanch

Los domingos que empiezan con dolor de cabeza al escuchar una llamada entrante en el móvil suelen indicar que el Sábado fue divertido. El agua y la cocacola son elementos importantes en este domingo, y la auto-reflexión.
Exploto en inmovilidad y ojos humedecidos y pido perdón, pero no sé si cambio realmente.
Russian Red es mi favorita, y aunque ahora no la escuche mucho, lo haré pronto. Love of Lesbian fue mi favorita, siempre tendrá temazos, tocará en mejores conciertos que el mío. Nadie es mi conversadora oficial de la vida. Y al ángel de la guarda no puedo permitirme perderla.
Lluvia, alcohol, hablar de sexo, frankfurts con queso.
Paquetes de tabaco que son balones de fútbol.
Una semana y dos días.
Francia es EL PAÍS y punto.
¿Disientes? ¿o sientes¿ ¿o sientes no sentir?
Me cuesta mucho transmitir. Últimamente digo, no en general.

Jules era egoísta. Lo sé porque le conocí. Jules...Jules era del mundo, y vivía en Francia. Era divertido pero no creo que pueda transmitir eso hoy, también era muy profundo. Vivía en Paris y en un pequeño pueblo del Languedoc-Roussillon, cerca de la frontera con España.Alternaba las dos viviendas. La de Paris era un pequeño piso, no estaba en Montmartre pero era muy bonito. La casa del pueblo era de madera, era de cuento. En Paris tenía amigos, chicas, un abono de socio del Paris Saint Germain...una vida social rica. En el pueblo tenía una guitarra, un piano, hojas en blanco y una amiga. En Paris se iba a dormir tarde, borracho, después de una noche increíble en la ciudad. En el pueblo se iba a dormir tarde, borracho, después de una noche increíble en casa. En realidad en el pueblo no se emborrachaba siempre, 1 de cada 3 días o así. Escribía y cantaba sobre sus entornos, sobre cómo el viento del pirineo le despertaba por la mañana, o sobre como los coches parisinos le sobresaltaban por la noche, adoraba las dos sensaciones por igual. Le gustaba ir en tren, normalmente se iba desde su pueblo a Perpignan y ahí cogía un tren que lo llevaba hasta Paris, atravesando Francia por el centro, pasando por Tolouse y Limoges. En el tren encontraba el lugar perfecto para cambiar el chip hacia su otro hábitat. Jules nunca acabó de saber lo que quería en la vida, quizás es que realmente sólo quería la vida en si misma. No esperaba el amor, aunque a veces le llegase. Jules vivía para él, pero supo conservar a los demás.
Mi relación con él fue, en principio, profesional. Hice un documental sobre su vida. Era una vida curiosa, era un tipo normal, había hecho un par de negocios que le hicieron rico de joven, y ahora se dedicaba a disfrutar. Me aportó cosas y me gusta pensar que yo le aporté, pero no lo sé, tampoco es relevante, no sé que es de él, al fin y al cabo fue un trabajo.

Ala, chatcam con rashit y compañía y luego un buen año con Marion Cotillard...Sé que lo tengo crudo para competir con Guillaune Canet pero por intentarlo...

miércoles, 17 de agosto de 2011

Es como una serie de palabras inconexas que no acaban de explicar nada.

Películas y Modern Family.
Arsenal desnudo y clásicos Barça Madrid.
Tiempo que vuela y recuerdos que se alejan.
Pelo diferente.
Fifas.
Pianos y guitarras.
Mojitos y marías.
Mudanzas invisibles.
Comer por gula.
Golt vs Canalplusliga.
Angry Birds.
Pepe vs Alves.
Horarios normales y Horarios extraños.
Ping pongs.
Casas en lugares que son patrimonio de la humanidad y se revalorizan. ¿Casa o dinero?
Pelo diferente x2.
Whatssap.
Segundas voces.
Verano.
Carnet de conducir.
Submarine. Submarine. Submarine. Tate, Jordana, Ayoade y Turner.
Lentitud de pensamiento y acción, empanamiento artificial, subidón momentáneo y vuelta a empezar.
Pulseras soseras y coleteros negros.


Por cierto, hoy creo que ganará el Madrid y cenaré fajitas.




jueves, 11 de agosto de 2011

Un día en Annecy


“¿Recuerdas cuando estuvimos allí?” Siempre me ha gustado hablar del pasado, recordar, rememorar, y si es acompañado, mejor. Cuando ella me hizo esa pregunta pensé que sería otra dolorosa charla más. Pude ver que mientras la formulaba (la pregunta) miraba a una pareja de nuestra edad, que bailaba al son de una canción que tocaba un acordeonista (seguramente no exista este término) callejero. “¿Allí dónde?“ pregunté. Normalmente, aunque crea que se por dónde va la gente, prefiero preguntar, para aclarar las cosas y no meter la pata. “Allí arriba” dijo ella, aún mirando el baile de esos dos jóvenes. “¿Te refieres a cuando estábamos enamorados?” Era arriesgado decir eso, no sabía si ella ya no estaba enamorada, a veces es difícil saber lo que es estar enamorado. “Me refiero a cuando éramos felices”. Estuve unos segundos sin decir nada, me gustan los diálogos y estaba disfrutando de la respuesta que me acababa de dar. “Felices juntos, quiero decir” añadió tras ese silencio. “Sí, claro, claro que lo recuerdo”. Y lo hacía, aún lo hago, porque me encanta recordar, y porque todo el mundo piensa en las cosas importantes de la vida, y estar enamorado, o haberlo estado, es importante. “Es raro” dijo ella, pero siempre había sido raro, y se lo dije. “Siempre ha sido raro, pero si te refieres a estar aquí hablando de ello, sí, supongo que lo es”. Ella no lo veía tan así “No era tan raro, quiero decir, sí, no eramos la pareja más formal del mundo, pero todo el mundo se cree especial en estas situaciones, simplemente coincidimos en un mismo momento y sentimiento, y bueno, somos dos personas bastante...” La palabra adecuada no le iba a salir en la vida, quizás porque no existe, así que intenté ayudarla “¿Compatibles?” “No, no exactamente, pero algo así, tú me entiendes” Por supuesto que la entendía “Sí, te entiendo” confesé “Pues a eso me refiero”, era lista, aún lo es. Estuvimos hablando bastante sobre nosotros, los nosotros del pasado, hasta que decidió dar un golpe de efecto a la conversación con nada menos que un “¿Nunca te arrepientes?”, esta pregunta es delicada, debería poneros en situación.

Conocí a Julia en el instituto, pero hasta la universidad no me fijé realmente en ella, empezamos a tener relaciones sexuales esporádicas, no hablábamos mucho, en realidad quizás también hablábamos, pero íbamos bastante colocados y no lo recuerdo muy bien, eso duró unos meses, lo de beber, fumar, bailar y follar, pero como de costumbre, decidí romper eso con las palabras mágicas, y todo fue cambiando, a mejor en cierta manera. No es que dejáramos de hacer lo que hacíamos antes, pero empezamos a hacer otras cosas también, no es que nos comprometiésemos, al menos no al modo usual, quizás estuvo tirándose a otros hombres, seguramente más atractivos que yo, no me hubiese muerto por eso, pero en un ámbito extraoficial, sí, se podía decir que éramos pareja. Estuvimos así bastantes meses, quizás 9, quizás 18, la percepción del tiempo es muy relativa. ¿Por qué me preguntaba si nunca me arrepentía? Supongo que porque decidimos no forzar las cosas, cuando empezó a cambiar hacia algo no tan bueno como lo anterior, no estábamos preparados para “luchar” por volver a encontrar la chispa, o lo que sea, era mejor haber vivido en lo más alto y ahora buscar esa altura en otros lugares.

“No mucho, quizás alguna vez, pero sabes que hicimos lo que nos parecía correcto, ya sabes que suelo no arrepentirme, incluso de los errores, o de las cosas que he hecho mal, porque me hacen ser quién soy ahora, a veces me arrepiento si he hecho daño, pero mirando sólo por mí, no” Me sonó de lujo, de hecho pensé que si fuese Julia me volvería a enamorar de mí inmediatamente, por suerte no soy tan bueno como me creo y ella ya no se sorprende conmigo, así que solo dijo “ya”. Sinceramente en ese momento la odié un poco, aunque había jugado muchas veces a decirle que la odiaba, en muy pocas ocasiones lo había hecho, normalmente lo hacía cuando me ganaba, o en una pelea, o en una conversación...por un lado me gustaba que fuese genial, pero a veces me irritaba si lo era más que yo. El caso es que le pregunté si ella se arrepentía, porque no iba a dejar la conversación en ese seco y rancio “ya”. Si decía que sí, que aún me amaba, me podía hundir, porque seguramente caería en el hechizo unas semanas, ¿y luego qué?, pero por suerte dijo “A veces me gustaría ser como otra gente, que tiene muy claro lo que quiere, y que cree que nunca encontrará algo mejor de lo que tiene, y se aferra a ello con todas sus fuerzas, pero no soy así, y tú menos, así que supongo que hubiese sido una pérdida de tiempo” me limité a asentir con la cabeza.

Llegados a este punto, esa conversación solo podía ser buena, recordar buenos tiempos, con alguien a quien aprecias mucho y sin rencores ni deseos del pasado insatisfechos.

Tengo que decir, que la conversación tuvo lugar en Annecy, empezó viendo a esos dos jóvenes bailando al lado del canal, y acabó a orillas del lago, sentados, mirando el mundo. Annecy es una localidad situada al este de Francia, en una zona pre-alpina, ella estaba allí trabajando en un hotel durante el Verano,algo temporal, yo estaba de vacaciones en ese hotel, intentando encontrar la inspiración para continuar escribiendo mi primera película. Fue una sorpresa vernos allí después de 2 años de no saber prácticamente nada el uno del otro., y es que aunque la relación había acabado hacia unos 5 años, la seguí viendo en la universidad, incluso me acosté con ella un par de veces más, hasta que acabamos la carrera. Creo que ya es suficiente información, volvamos a la conversación.

“¿Y que tal todo por aquí? ¿Hasta cuándo te quedas?” Pregunté, interesándome un rato por el presente. “En septiembre me vuelvo a París con Jean -Pierre” me contestó. Jódete, Jean-Pierre, ¿qué probabilidades hay de que tu ex, una mallorquina de padres italianos acabe con un francés llamado Jean-Pierre? aún alucino, Jean-Pierre, qué tópico. “¿Qué dices, Jean-Pierre? Cuéntame sobre él” y me contó sobre él. Seguramente era la primera vez que estaba dispuesto a que Julia me hablase de alguien que no fuese ni ella ni yo. “Es creyente, y músico, bueno, toca en un local allí en Paris, no tiene discos ni nada...” le contesté sorprendido “La cínica de Julia está con un creyente...imposible” me lo explicó “Sí, yo soy cínica, pero sabes que muy respetuosa con lo que piensen o crean los demás, dice que cree que soy su destino, que todos tenemos un plan, una misión, o un destino marcados, y que yo soy el suyo” Personalmente sólo de pensar que alguien tiene un plan para mí, que mi vida tiene un fin ideado por otro, me coge entre un cabreo, una decepción y un miedo acojonantes, es decir, ¿no puedo decidir yo? ¿Cuando creo que decido en realidad ya está todo marcado? Y en ese caso ¿y si no cumplo mi tarea en este mundo? ¿O haga lo que haga está todo predestinado y saldrá como tenga que salir? No me jodas, siempre me he alegrado de no creer en esas cosas. Pero ella ya sabía que yo pensaba todo eso, así que sólo dije “qué romántico” en tono burlón. “Calla, me escribe canciones” dijo sonriendo. “Yo he escrito miles de guiones y he grabado cosas para ti, pero supongo que un músico tiene más encanto” dije, no sé hasta que punto, en broma. “ Sí, lo tiene” dijo riendo.

Era curioso que hubiese hablado del pasado tan melancolicamente, estando tan feliz ahora, pero supongo que es normal, que son dos felicidades distintas y por mucho que seas feliz con algo nuevo puedes recordar el pasado con algo de añoranza. “¿Y tú?, ¿no tienes ninguna Amelie por allí?” Joder, ya era hora hacía como 5 segundos que me había dejado claro que ser músico era mejor que ser escritor/cineasta, y esperaba que me preguntara para dejarle claro que las morenas eran mejores que las rubias, sólo por igualar las cosas. “Tengo unas cuantas por allí” dije, just kidding. “No, enserio” replicó. Sonreí falsamente y le dije que algo había, que estaba empezando y me tomaba las cosas con calma. “¿Y cómo es? Cuéntame” me dijo. Y se lo conté “Morena” hice una pausa para enfatizarlo y proseguí “Muy dulce, pero cínica como nosotros, nada de dioses ni de destinos, y toca la guitarra, como el gabacho” Ya había sacado al graciosito patético que tengo dentro. La verdad es que Ariadna es dulce, y cínica, y le gusta el Rock, y mis guiones y películas, lo que me llena de satisfacción (y orgullo, como al rey). “Me alegro” me dijo sinceramente “Y yo por ti” y sé que supo que yo también era sincero. “Somos felices” dije, refiriéndome a ella y a mí, “Sí, tú y yo siempre lo somos, de alguna manera”.

Así transcurrió el día, primero hablamos del pasado y luego del presente, hablamos de nosotros y de la vida, era lo que más nos gustaba. Cuando acabó el día me acompañó hasta el Hotel, le hice unas cuantas bromas sexuales, bromas inofensivas, y me despedí indefinidamente. No podía quedarme allí, ese día había ido bien, pero no quería encontrar la inspiración en algo que había pasado ya más de 5 años atrás.

No la he vuelto a ver nunca más, aunque sé que le va bien gracias a terceras personas. Siempre recuerdo lo último que nos dijimos, y, curiosamente, no fue sobre ella y yo. Tras despedirme hasta dios sabe cuando (como diría Jean-Pierre) me giré para entrar en el Hotel y ella me dijo:

-“¡Espera! La morena...¿La quieres?”

-“Siempre lo hago”. Sonrisa y guiño de ojo, fin.