lunes, 10 de junio de 2013

Reflejo tardío.

Cuando subiste al tren me fijé ligeramente en ti. Tú me devolviste la mirada sin mucho entusiasmo y te sentaste en tu asiento tras comprobar varias veces que era el correcto. Me costó poco tiempo decidir que eras la chica más guapa del vagón. La competencia era escasa así que decidí ir un paso mas allá. Me levanté y recorrí el tren de punta a punta. Al volver a mi asiento me interrumpió un chico que me había confundido con un antiguo amigo suyo, eso me distrajo de mi concurso de belleza. Me senté e intenté acabar un trabajo que tenía que entregar en pocas horas. El intento fue fallido y durante los próximos minutos me cazaste varias veces mirándote entre los asientos. Me devolviste la mirada un par de veces. No quería dejar de mirarte pero empezaba a sentirme avergonzado. Dicen que las chicas son más complejas y más disimuladas que los chicos pero cuando te devuelven una mirada no es difícil saber si están interesadas o no. En este caso he de reconocer que no lo estabas y lo asumí, evitando mirarte de nuevo.

Cuando llegamos a la siguiente parada bajaste del tren y otra joven ocupó tu lugar. Desde el primer momento en que nos miramos supe que ella sí estaba interesada, pero cada vez quedaba menos para acabar el viaje y decidí concentrarme en el trabajo. De repente, a pocos minutos del final del trayecto y con el trabajo aún sin acabar, alcé la mirada y me sentí muy estúpido. El cristal que había en la parte superior del tren reflejaba a la chica que se había sentado en tu sitio. Pensé que podría haberte mirado un buen rato sin que tu te dieras cuenta, y en el caso de haberte percatado quizás hubieses pensado que si me tomaba tantas molestias en encontrar una forma para observarte quizás valía la pena entablar una conversación. 

Recogí mi equipaje y bajé del tren aún estudiando lo que podría haber pasado si mi descubrimiento se hubiese producido antes. Una última mirada de la chica interesada desvaneció mis fantasías contigo y me dirigí hacia casa inconsciente de que lamentaría nuestro encuentro semanas más tarde al saber la nota de mi trabajo. 

martes, 4 de junio de 2013

La Udl va a cobrar por salir al claustro del rectorat.

La Universitat de Lleida (UdL) y la Paeria han firmado hoy martes, un convenio que les va a permitir recaudar miles de euros.

A partir del próximo mes de Septiembre el claustre del rectorat será de pago, cada vez que un alumno quiera salir al claustro a fumar, a charlar, o simplemente a relajarse, tendrá que pagar 2 euros, que irán directamente al presupuesto de la UDL. Esta cifra va a aumentar en un euro por cada media hora que el alumno pase fuera. "Después de muchos años en los que los alumnos se han movido libremente por el centenario edificio, ha llegado el momento de cobrar por disfrutar de la grandeza del lugar" Así de contundente se ha mostrado el regordete rector, que ha aprovechado la ocasión para anunciar al nuevo patrocinador de la universidad, la marca de zumos pago.

Otra personalidad de peso (menor que el de Roberto) dentro de la UDL se ha referido al uso que se le va a dar a lo que se ingrese con esta nueva medida. "El dinero irá destinado a mejorar el plan de estudios, o a traer personalidades famosas un día al año para hacernos unas fotos y quedar bien y hacer un pica-pica y quién sabe, quizás algún día los contratemos para que den clases, pero lo más seguro es que no". 

El alcalde Àngel Ros, que de rubio no tiene un pelo, ha comparecido ante los medios a hombros de una persona de estatura normal, y ha afirmado que "es una medida revolucionaria" y que está "muy orgulloso de que Lleida sea pionera en este tipo de acciones". Posteriormente se le ha preguntado por el futuro del Magical, a lo que ha reaccionado poniéndose la pipa en la boca y desapareciendo entre la multitud haciendo el Moonwalk.

Entre los alumnos se ha producido una división de opiniones al conocer la noticia, pero casi ninguno sabe dividir porque en el rectorat son todos de letras. Algunos se han mostrado favorables al cambio porque "queremos acabar chupando del bote", sin embargo, la gran mayoría de ellos se han mostrado contrariados con la decisión y se han acercado hasta la UDL para mostrar su descontento con pancartas como: "Robar to, Fernández" "No hi ha pà per a tant fuet" y "Bienvenido Neymar".

Después del aumento de las matrículas y de anunciar que el aparcamiento también será de pago, la Udl está en el punto de mira de la crítica en Lleida. La polémica está servida, en plato frío, porque tras 4 años de peticiones, aún no hay microondas. 


martes, 9 de abril de 2013

Superman Gordo.

Es un domingo cualquiera en el Mcdonalds. Las familias felices, y las no tan felices, comen sin hablar demasiado. Todo parece normal hasta que entra Superman por la puerta. Está muy gordo, de un tiempo a esta parte se ha descuidado, nadie sabe muy bien por qué, es un tío muy solitario (lo de Lois fue una invención para el cine). Está muy, muy gordo, roza la obesidad mórbida, y él lo sabe. Lo sabe, y por eso ha abandonado la licra. Ha sustituido su apretado atuendo por un chándal de algodón. Lo ha cuidado todo, el mismo color azul, el mismo símbolo de Superman en el pecho, y se ha hecho una capa más grande, ya que la otra le quedaba como un babero al revés. Lo ha cuidado todo, sí, cada detalle, pero no es lo mismo. Las antiguas muestras de admiración y gratitud han ido desapareciendo y en sustitución han irrumpido miradas  de pena y  murmullos.
Superman pide tres McMenús y se sienta en el rincón más apartado del "restaurante". Se odia, se odia a él y a Clark, sobretodo a Clark. Clark siempre estuvo enemistado con el ejercicio, si podía andar en lugar de correr, andaba. Si podía sentarse en lugar de andar, se sentaba, y si podía tumbarse, no lo dudaba un segundo. Mientras fue joven le funcionó, pero ahora se había convertido en un gran trozo de grasa con gafas, y ya ni su segunda identidad como Superman le conseguía alejar de su insatisfacción consigo mismo.

Mientras devora a bocados agigantados las hamburguesas oye un crujido, es su silla. De repente está en el suelo, todo el restaurante le mira, lo trágico y lo cómico se unen por un instante. Superman intenta ponerse en pie rápidamente, pero sus movimientos son lentos y torpes y cuando parece que lo va a conseguir resbala con manchas de cocacola que hay en el suelo. La gente no sabe si reír o llorar, la mezcla de emociones se palpa en el ambiente mientras un joven bien intencionado intenta ayudar al súper-héroe a recobrar la verticalidad. Este le dice que no hace falta de manera poco educada, y en una muestra de orgullo usa toda su súper fuerza para levantarse y huir volando del restaurante.
Verle despegar es todo un espectáculo. Más como un jumbo que como una avioneta, Superman coge el vuelo lentamente, tarda casi un segundo por cada metro que avanza, es muy lento, roza lo patético, y uno se pregunta cuánto tiempo durará en el aire. Más de un minuto tarda en desaparecer de las miradas de los ciudadanos, un eterno minuto mirando al frente, haciendo como si nada, sudando sin parar.

Superman llega a casa fatigado, se quita la capa y se sienta en el sofá, no puede seguir así. Hace ya más de un año que usa todas sus fuerzas para desplazarse. Está tan ancho que no cabe en los medios de transporte, ni públicos ni privados, así que el único modo de ir al trabajo, o a dónde quiera que quepa, para Clark es convertirse en Superman y volar. Eso hace que no le queden energías para combatir el mal y Estados Unidos es ahora un campo de delincuencia gigante.

Superman emplea las próximas dos horas para reflexionar sobre su futuro, y una vez toma una decisión invierte una más en levantarse del sofá. Superman está decidido, lo tiene muy claro y emprende rumbo al hospital para someterse a una liposucción.

jueves, 21 de marzo de 2013

¿Por qué las mujeres coleccionan cajas?

La mujer, el género femenino, la vagina, Angela Merkel, la menstruación, el "no me pasa nada", las tetas.
La mujer es la protagonista, el sujeto, de la pregunta que me lleva a escribir esto. ¿Por qué las mujeres coleccionan cajas?
Empecemos por el principio. Citemos a Wolfmother: "Woman, you know you're a woman, you got to be a woman, I got the feeling of love".
Esa canción no dice nada de coleccionar cajas, dudo que haya alguna canción que diga algo sobre coleccionar cajas, coleccionar cajas es una estupidez. ¡¿O NO?!

Negrita Cursiva 

 

Pandora, hace mucho tiempo, la tierra. First box collector ever. Pandora es la Eva griega.

Prometeo era el típico rico (dios) que ayuda a los pobres (hombres) así que les dio el fuego que Zeus (que vendría a ser Emilio Botín) les había negado. Éste se enfadó y le dijo a Hefesto que crease a la mujer para traerles el mal. O sea, que la mujer es un encargo de Zeus. Adoro a las mujeres religiosas. Me imagino a Zeus llamando a Hefesto:
-Hola buenas, soy Zeus. ¿Está el dios del fuego?
-Sí, soy yo, Hefesto ¿qué dices jefe?
-No te lo vas a creer, Prometeo le ha dado fuego a los hombres.
-No jodas.
-Sí, vamos a joder a esos mortales, necesito que me hagas una mujer
-¿Qué es una mujer?
-Para ser un dios no eres muy impresionante. Coge a un hombre, quita las cosas feas y pon cosas bonitas en su lugar. Eso será una mujer.
-¿Algo más?
-Les quitas el sentido de la orientación, fuera, y por lo menos una vez al mes que actúen como para meterlas en un psiquiátrico. alaaa
-Vale, te lo entrego en digamos...2 meses.
-¡¿Qué?!¡¿2 meses?! 
-Estoy hasta el culo de trabajo.
-Tío, hazme el favor, y pospón lo demás, esto es importante.
-No puedo, si lo hago contigo lo tendría que hacer con todos.
-Soy Zeus me cago en la puta, el padre de los dioses, acábame esto en una semana.
-¿Qué es una puta?
-Lo sabrás cuando te hayan arruinado. Tú hazme esto rapidito, tengo que irme, hasta luego.
-Veré que puedo hacer.

Total, que Hefesto creó a Pandora, la leyenda dice que los dioses llenaron la caja de cosas malas y Pandora llevó la caja hasta los hombres, que la abrieron y pam: Sida, Bieber, Bankia, gente que viste cada día como si fuese de excursión etc.

Las cajas pues, trajeron el mal a la humanidad, y las mujeres coleccionan cajas. Es decir, las mujeres coleccionan el mal. 
Todas esas cajas, que guardan en algún lugar de sus casas, cajas bonitas, grandes, pequeñas, con dibujos, con palabras...Cajas de mierda, como si fuesen para poner cosas dentro, tipo comida, cosas de tejer y demás, como si fuese necesario que cada cosa que tienes tuviese que estar metida en una puta caja con su nombre. Cajas para guardar otras cajas, en las que pone "más cajas" en la tapa, y dónde sale un dibujo de una mujer guardando cajas en una caja. Bucles de cajas. Cajas para guardar tu casa, para meter tu casa dentro de la caja, con un dibujo de tu casa hecho por tu hijo estampado en el dorso. Cajas para guardar cajas de supermercado. Cajas de ahorros, pero no las que son como un banco, cajas normales, con forma rectangular y una tapa, en las que metes tus ahorros, tu dinero, y guardas tu dinero en una caja normal, una caja de ahorros, y en la tapa pone caja de ahorros, y como no te llamas ahorros nunca más la abres y pierdes todo tu dinero. Cajas de cera. Un museo de cajas de cera que no se parecen en nada a las cajas originales. Cajas laborales. Y cajas normales, cajas de zapatos que usas para guardar cosas que no son zapatos. Muchas cajas.
Todas esas cajas están ahí para guardar el mal, el odio. Cada vez que una mujer se calla algo malo, cada vez que está enfadada por algo, cada vez que siente odio, se lo guarda. Al llegar a casa abre una de esas cajas y lo mete ahí, porque si se lo queda le salen arrugas. Ahí va almacenando su odio para usarlo en el momento perfecto.
El momento perfecto no es siempre el mismo, para evaluar esto habría que preguntarse ¿Que cosas enfadan a las mujeres? pero es mucho mejor pregunta ¿Qué cosas no enfadan a las mujeres? (Las cajas)
Total, que ahora ya sabéis por qué de repente y sin venir a cuento una mujer se enfada por "una tontería", es un enfado que viene de lejos, es el fruto del odio que ha ido sembrando en pequeñas cajas de colores. Por eso y porque sois gilipollas, como todos.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Instagram: Mascotas, comida y hashtags pretenciosos.

Hola, hoy voy a hablar de Instagram. Instagram, red social para unos, el culo feo de la fotografía para otros, ambas cosas para los indecisos.

Instagram consiste en hacer fotos con un móvil y ponerles un filtro para que la foto sea un poco más bonita. Nada más que eso, una red social (yo soy de los unos) sin pretensiones.

Para empezar, Instagram es una gran mentira. Una foto hecha con tu maldito móvil a una mierda de ensalada, o a tu mascota peluda, no le interesa a nadie, A NADIE. No sé muy bien por qué le sacas una foto a tu comida, la verdad. Puedo entenderlo si te vas a Italia y vas a una pizzería de la hostia, así tiene un pase, pero hacer fotos de tus menús, día sí, día también, como si trabajases confeccionando cartas de restaurante, pues no le veo la gracia. Aún así, lo acepto. Haces fotos de comida y la compartes, todos nos sentimos solos a veces, quién esté libre de pescado que tire la primera hiedra. Algunos amigos tuyos incluso pondrán me gusta, porque les caes bien. Repito, porque les caes bien, no porque les guste tu mierda de cena. De eso va instagram - “mira qué mierda de foto he hecho con mi móvil, si le pongo un filtro parece una mierda de foto pero de hace cincuenta años” -“jaja, ya ves tío, cómo mola”.

Ya es bastante patético si lo piensas, pero bueno, algo llevadero, patetismo light (Por cierto, qué asco da la Cocacola Light, tengo que hablar de eso). Además, algunas fotos están chulas, no todas son de patatas bravas y gatos gordos, aunque a veces lo parezca. En realidad me gusta Instagram, pero hay cosas con las que no puedo. Por ejemplo:

Querer alardear de algo: Te has comprado unos billetes para irte a Punta Cana, a intentar que vuelva la pasión que ya hace tiempo perdisteis tu novio y tú. No hagas una foto de los pasajes y la publiques. No en instagram, amiga.

Fotos en coche: Vas conduciendo y sólo el cielo y una larga carretera están ante ti. Te pones a hacer fotos. Te deseo un accidente, de los mortales. Murió haciendo lo que más le gustaba, normal, ya que lo que más le gustaba era hacer fotos mientras conducía. “A veces dios es justo” pensaría la gente cuando murieses.

Aunque te haya deseado la muerte, puedo pasar que seas un chulo o un gilipollas, todos lo somos en mayor o menor medida. La gilipollez pues, es aceptable hasta un cierto límite, ese límite es, poner hashtags en las fotos de instagram.

Hay gente que pone hashtags, sí, y no uno, ni dos. Diez, doce, ¡Veinte! ¡Y en inglés! Sí, en Inglés, que no saben, no tienen ni puta idea, pero los ponen igual, en castellano y en inglés, no vaya a ser que España y América Latina le queden pequeñas a su pedazo de foto. ¡HIJOS DE PUTA!

¿Qué te crees que vas a conseguir poniendo el hashtag? ¿Qué te crees, que hay expertos en fotografía mirando en instagram en busca del próximo pulitzer? Que es una puta foto sacada con tu teléfono, con tu puto smartphone. Mierda de almohadilla ya, métetela por el culo. Que si pic of the day, que si igersmierders. Me cago en dios, si quieres ser fotógrafo deja de gastarte todo tu dinero en ir a cenar a sitios guays para publicarlo en instagram y cómprate una Canon ¡que no es tan cara coño!

viernes, 25 de enero de 2013

¿Por qué todos dicen postureo?

¿Por qué todos dicen postureo? (1)

Primero de todo quiero aclarar que esto no es una queja, es una opinión. Bueno, es una queja. He visto que @_jorgemoreno tiene un blog y se queja de cosas y he dicho "yo también quiero quejarme de cosas". Lo he dicho estando solo, en un ordenador de la universidad. Una chica me ha mirado raro.
A mí ya se me ocurrió lo de quejarme cuando tenía 10 años y mi madre hacía lentejas para comer, pero nunca lo había hecho en este maravilloso blog.
Me revienta la palabra postureo, no sé muy bien por qué. Suena feo, antiestético, desagradable, deforme, repugnante, repelente, indecoroso, inmoral, sucio, indecente, vergonzoso e incluso mal. Suena mal. Quizás me suene mal a mí porque suena un poco a postre, y nunca he sido muy de postre, me lleno con la comida de verdad.

¿De dónde ha salido?

Hace un año, me atrevería a decir que medio, esta palabra no existía. El hype de esta expresión ha sido tremendo. Cualquier anormal estará pensando "decir hype es postureo". Decir hype hablando en Castellano es ser gilipollas, deja de usar esa mierda de palabra. Hype es como boom, ponerse de moda, una cosa que tiene tirón en un determinado momento, no sé, eso creo, quizás quiera decir holap.
No tengo una teoría clara acerca del origen de la palabra, no tengo ninguna teoría clara acerca de nada porque, de hecho, no tengo ninguna teoría de ningún tipo acerca de ninguna cosa.
Pero si me preguntáis "¿Adri, cuál es tu teoría acerca del origen de la palabra postureo?" entonces seguramente contestaré lo siguiente:

La palabra postureo la dijo un fenicio en la cuna de nuestra civilización. No estoy muy seguro de si la civilización fenicio-púnica es nuestra cuna o qué es, quizás es una cama de esas con barrotes para que no te caigas, no lo sé. Pero un fenicio dijo postureo, allà por esos tiempos. La dijo sin querer, como cuando Joaquín Reyes hace como si hablara inglés. No fue hasta el siglo XXI de nuestra era (desconozco si hay más de una) cuando alguien repetiría esa palabra. Fue una chica, eso seguro, como lo de la puta manzana y lo de la caja de Pandora. Pandora debió ser la primera mujer en coleccionar cajas, este tema me interesa sobremanera pero ya hablaré de él otro día. Total, que una tía estaría probándose ropa con otra amiga y mirándose al espejo haciendo poses como si por ser retrasadas ya fuesen modelos, y dijo "me mola tu postura", y la otra le contestó que a ella también la suya, por devolverle el favor. "Qué buen postureo nos llevamos". Así, sin más, esa chica acababa de cambiar el transcurso de la sociedad actual. Un joven con camisa de cuadros y gafas de pasta al pesto lo escuchó y pensó que ya sabía como definir el traje hortera de brillantes que le había visto al cantante de Muse. Ese traje es postureo, pensó. Se lo dijo a un amigo que tenía Twitter y ¡BOOOOOOM! El boom fue en oriente próximo y no tiene nada que ver con lo anterior.

Al final no era mucho una queja, pero bueno, todo el mundo tiene derecho a ser imbécil y hablar con expresiones de mierda, a mí plin.

miércoles, 2 de enero de 2013

Dos en uno.

La casa es un trastero silencioso que se apaga y enciende los deseos de huir. Es difícil huir si no tienes a dónde ir. Hay un destino pero no es el que está marcado por las estrellas ni por dios ni por Sandro Rey. Hay un destino para la huida. Preparado para ella, no es lo más difícil. Escapar requiere valor y llegar provoca miedo, lo dice Pucho, pero lo más difícil es mantenerse después de llegar. No volver a huir, que no vuelvan a huir.
 Las expectativas son altas y la desesperación, el odio y la decepción, acechan detrás de los mejores sentimientos. Del deseo al amor, del amor al odio, del odio al deseo. Sin regla ni exactitud se alternan los estados en una vida demasiado corta para soñar y demasiado larga para vivir. O demasiado corta para vivir y demasiado larga para soñar. Es lo mismo pues lo que no concuerda es lo soñado y lo vivido. No es un problema porque lo soñado ya es pasado y cuán aburrido sería repetirlo.
Buscamos para encontrar lo que no buscábamos. Cuando todo sucede por nada y te das cuenta de que todo te ha llevado a todo lo demás sin que tu supieses nada. Desequilibrio con desequilibrio. Si no puedes evitar romperte aprende a arreglarte.

Diviso un pie, y poco a poco me es revelada la pierna. Los dos cubiertos por unas medias negras, todo está oscuro menos la ya completa y perfecta silueta, débil y poderosa, de una niña muy mayor, o de una mujer muy joven. Se acerca, lleva la ropa justa  para enseñarme y ocultarme todo lo que quiero ver. Con el mismo pie con el que me ha hipnotizado me aplasta el pecho hacia mi incómodo asiento, sólo se oye el latido acelerado de un corazón desprevenido. Baja para comprobar que estoy interesado, sonríe y se da la vuelta. Se aleja muy lentamente y entiendo que no tiene ningún lugar a dónde ir y que quiere que yo tampoco lo tenga. No lo tengo, nunca he estado menos interesado en marcharme de algún sitio. Se quita una de las prendas y calculo que sólo tres me separan de la imagen más bella y espectacular que voy a ver en mi vida. "Parece que tienes calor" me dice. Hija de puta, cómo lo sabe. "Sí...no ayudas" contesto. Espero que no sea una de esas veces en que el gracioso la fastidia. Por suerte sonríe, no es exigente, al menos en cuánto a eso, me alivio. "Ya casi me había olvidado de ti". No suelo decir mentiras tan grandes. "Pensé que no estabas interesada". Ahora no se ríe, "Calla". Callo. Me Invita a que la siga, me dice que no vamos muy lejos y se mete en una habitación. Me coge y me besa, la cosa va deprisa. Calculo, aún lleva dos. Damos un par de vueltas en la cama. Sin saber muy bien cómo, ya estoy desnudo. Pienso que es injusto que ella tenga que verme a mi cuando yo puedo verla a ella, pero parece muy contenta. Le quito la última prenda con firmeza. Ahí está.