Es un domingo cualquiera en el Mcdonalds. Las familias felices, y las no tan felices, comen sin hablar demasiado. Todo parece normal hasta que entra Superman por la puerta. Está muy gordo, de un tiempo a esta parte se ha descuidado, nadie sabe muy bien por qué, es un tío muy solitario (lo de Lois fue una invención para el cine). Está muy, muy gordo, roza la obesidad mórbida, y él lo sabe. Lo sabe, y por eso ha abandonado la licra. Ha sustituido su apretado atuendo por un chándal de algodón. Lo ha cuidado todo, el mismo color azul, el mismo símbolo de Superman en el pecho, y se ha hecho una capa más grande, ya que la otra le quedaba como un babero al revés. Lo ha cuidado todo, sí, cada detalle, pero no es lo mismo. Las antiguas muestras de admiración y gratitud han ido desapareciendo y en sustitución han irrumpido miradas de pena y murmullos.
Superman pide tres McMenús y se sienta en el rincón más apartado del "restaurante". Se odia, se odia a él y a Clark, sobretodo a Clark. Clark siempre estuvo enemistado con el ejercicio, si podía andar en lugar de correr, andaba. Si podía sentarse en lugar de andar, se sentaba, y si podía tumbarse, no lo dudaba un segundo. Mientras fue joven le funcionó, pero ahora se había convertido en un gran trozo de grasa con gafas, y ya ni su segunda identidad como Superman le conseguía alejar de su insatisfacción consigo mismo.
Mientras devora a bocados agigantados las hamburguesas oye un crujido, es su silla. De repente está en el suelo, todo el restaurante le mira, lo trágico y lo cómico se unen por un instante. Superman intenta ponerse en pie rápidamente, pero sus movimientos son lentos y torpes y cuando parece que lo va a conseguir resbala con manchas de cocacola que hay en el suelo. La gente no sabe si reír o llorar, la mezcla de emociones se palpa en el ambiente mientras un joven bien intencionado intenta ayudar al súper-héroe a recobrar la verticalidad. Este le dice que no hace falta de manera poco educada, y en una muestra de orgullo usa toda su súper fuerza para levantarse y huir volando del restaurante.
Verle despegar es todo un espectáculo. Más como un jumbo que como una avioneta, Superman coge el vuelo lentamente, tarda casi un segundo por cada metro que avanza, es muy lento, roza lo patético, y uno se pregunta cuánto tiempo durará en el aire. Más de un minuto tarda en desaparecer de las miradas de los ciudadanos, un eterno minuto mirando al frente, haciendo como si nada, sudando sin parar.
Superman llega a casa fatigado, se quita la capa y se sienta en el sofá, no puede seguir así. Hace ya más de un año que usa todas sus fuerzas para desplazarse. Está tan ancho que no cabe en los medios de transporte, ni públicos ni privados, así que el único modo de ir al trabajo, o a dónde quiera que quepa, para Clark es convertirse en Superman y volar. Eso hace que no le queden energías para combatir el mal y Estados Unidos es ahora un campo de delincuencia gigante.
Superman emplea las próximas dos horas para reflexionar sobre su futuro, y una vez toma una decisión invierte una más en levantarse del sofá. Superman está decidido, lo tiene muy claro y emprende rumbo al hospital para someterse a una liposucción.
martes, 9 de abril de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
¿Por qué las mujeres coleccionan cajas?
La mujer, el género femenino, la vagina, Angela Merkel, la menstruación, el "no me pasa nada", las tetas.
La mujer es la protagonista, el sujeto, de la pregunta que me lleva a escribir esto. ¿Por qué las mujeres coleccionan cajas?
Empecemos por el principio. Citemos a Wolfmother: "Woman, you know you're a woman, you got to be a woman, I got the feeling of love".
Esa canción no dice nada de coleccionar cajas, dudo que haya alguna canción que diga algo sobre coleccionar cajas, coleccionar cajas es una estupidez. ¡¿O NO?!
Negrita Cursiva

Pandora, hace mucho tiempo, la tierra. First box collector ever. Pandora es la Eva griega.
Prometeo era el típico rico (dios) que ayuda a los pobres (hombres) así que les dio el fuego que Zeus (que vendría a ser Emilio Botín) les había negado. Éste se enfadó y le dijo a Hefesto que crease a la mujer para traerles el mal. O sea, que la mujer es un encargo de Zeus. Adoro a las mujeres religiosas. Me imagino a Zeus llamando a Hefesto:
-Hola buenas, soy Zeus. ¿Está el dios del fuego?
-Sí, soy yo, Hefesto ¿qué dices jefe?
-No te lo vas a creer, Prometeo le ha dado fuego a los hombres.
-No jodas.
-Sí, vamos a joder a esos mortales, necesito que me hagas una mujer
-¿Qué es una mujer?
-Para ser un dios no eres muy impresionante. Coge a un hombre, quita las cosas feas y pon cosas bonitas en su lugar. Eso será una mujer.
-¿Algo más?
-Les quitas el sentido de la orientación, fuera, y por lo menos una vez al mes que actúen como para meterlas en un psiquiátrico. alaaa
-Vale, te lo entrego en digamos...2 meses.
-¡¿Qué?!¡¿2 meses?!
-Estoy hasta el culo de trabajo.
-Tío, hazme el favor, y pospón lo demás, esto es importante.
-No puedo, si lo hago contigo lo tendría que hacer con todos.
-Soy Zeus me cago en la puta, el padre de los dioses, acábame esto en una semana.
-¿Qué es una puta?
-Lo sabrás cuando te hayan arruinado. Tú hazme esto rapidito, tengo que irme, hasta luego.
-Veré que puedo hacer.
Total, que Hefesto creó a Pandora, la leyenda dice que los dioses llenaron la caja de cosas malas y Pandora llevó la caja hasta los hombres, que la abrieron y pam: Sida, Bieber, Bankia, gente que viste cada día como si fuese de excursión etc.
Las cajas pues, trajeron el mal a la humanidad, y las mujeres coleccionan cajas. Es decir, las mujeres coleccionan el mal.
Todas esas cajas, que guardan en algún lugar de sus casas, cajas bonitas, grandes, pequeñas, con dibujos, con palabras...Cajas de mierda, como si fuesen para poner cosas dentro, tipo comida, cosas de tejer y demás, como si fuese necesario que cada cosa que tienes tuviese que estar metida en una puta caja con su nombre. Cajas para guardar otras cajas, en las que pone "más cajas" en la tapa, y dónde sale un dibujo de una mujer guardando cajas en una caja. Bucles de cajas. Cajas para guardar tu casa, para meter tu casa dentro de la caja, con un dibujo de tu casa hecho por tu hijo estampado en el dorso. Cajas para guardar cajas de supermercado. Cajas de ahorros, pero no las que son como un banco, cajas normales, con forma rectangular y una tapa, en las que metes tus ahorros, tu dinero, y guardas tu dinero en una caja normal, una caja de ahorros, y en la tapa pone caja de ahorros, y como no te llamas ahorros nunca más la abres y pierdes todo tu dinero. Cajas de cera. Un museo de cajas de cera que no se parecen en nada a las cajas originales. Cajas laborales. Y cajas normales, cajas de zapatos que usas para guardar cosas que no son zapatos. Muchas cajas.
Todas esas cajas están ahí para guardar el mal, el odio. Cada vez que una mujer se calla algo malo, cada vez que está enfadada por algo, cada vez que siente odio, se lo guarda. Al llegar a casa abre una de esas cajas y lo mete ahí, porque si se lo queda le salen arrugas. Ahí va almacenando su odio para usarlo en el momento perfecto.
El momento perfecto no es siempre el mismo, para evaluar esto habría que preguntarse ¿Que cosas enfadan a las mujeres? pero es mucho mejor pregunta ¿Qué cosas no enfadan a las mujeres? (Las cajas)
Total, que ahora ya sabéis por qué de repente y sin venir a cuento una mujer se enfada por "una tontería", es un enfado que viene de lejos, es el fruto del odio que ha ido sembrando en pequeñas cajas de colores. Por eso y porque sois gilipollas, como todos.
La mujer es la protagonista, el sujeto, de la pregunta que me lleva a escribir esto. ¿Por qué las mujeres coleccionan cajas?
Empecemos por el principio. Citemos a Wolfmother: "Woman, you know you're a woman, you got to be a woman, I got the feeling of love".
Esa canción no dice nada de coleccionar cajas, dudo que haya alguna canción que diga algo sobre coleccionar cajas, coleccionar cajas es una estupidez. ¡¿O NO?!
Negrita Cursiva

Pandora, hace mucho tiempo, la tierra. First box collector ever. Pandora es la Eva griega.
Prometeo era el típico rico (dios) que ayuda a los pobres (hombres) así que les dio el fuego que Zeus (que vendría a ser Emilio Botín) les había negado. Éste se enfadó y le dijo a Hefesto que crease a la mujer para traerles el mal. O sea, que la mujer es un encargo de Zeus. Adoro a las mujeres religiosas. Me imagino a Zeus llamando a Hefesto:
-Hola buenas, soy Zeus. ¿Está el dios del fuego?
-Sí, soy yo, Hefesto ¿qué dices jefe?
-No te lo vas a creer, Prometeo le ha dado fuego a los hombres.
-No jodas.
-Sí, vamos a joder a esos mortales, necesito que me hagas una mujer
-¿Qué es una mujer?
-Para ser un dios no eres muy impresionante. Coge a un hombre, quita las cosas feas y pon cosas bonitas en su lugar. Eso será una mujer.
-¿Algo más?
-Les quitas el sentido de la orientación, fuera, y por lo menos una vez al mes que actúen como para meterlas en un psiquiátrico. alaaa
-Vale, te lo entrego en digamos...2 meses.
-¡¿Qué?!¡¿2 meses?!
-Estoy hasta el culo de trabajo.
-Tío, hazme el favor, y pospón lo demás, esto es importante.
-No puedo, si lo hago contigo lo tendría que hacer con todos.
-Soy Zeus me cago en la puta, el padre de los dioses, acábame esto en una semana.
-¿Qué es una puta?
-Lo sabrás cuando te hayan arruinado. Tú hazme esto rapidito, tengo que irme, hasta luego.
-Veré que puedo hacer.
Total, que Hefesto creó a Pandora, la leyenda dice que los dioses llenaron la caja de cosas malas y Pandora llevó la caja hasta los hombres, que la abrieron y pam: Sida, Bieber, Bankia, gente que viste cada día como si fuese de excursión etc.
Las cajas pues, trajeron el mal a la humanidad, y las mujeres coleccionan cajas. Es decir, las mujeres coleccionan el mal.
Todas esas cajas, que guardan en algún lugar de sus casas, cajas bonitas, grandes, pequeñas, con dibujos, con palabras...Cajas de mierda, como si fuesen para poner cosas dentro, tipo comida, cosas de tejer y demás, como si fuese necesario que cada cosa que tienes tuviese que estar metida en una puta caja con su nombre. Cajas para guardar otras cajas, en las que pone "más cajas" en la tapa, y dónde sale un dibujo de una mujer guardando cajas en una caja. Bucles de cajas. Cajas para guardar tu casa, para meter tu casa dentro de la caja, con un dibujo de tu casa hecho por tu hijo estampado en el dorso. Cajas para guardar cajas de supermercado. Cajas de ahorros, pero no las que son como un banco, cajas normales, con forma rectangular y una tapa, en las que metes tus ahorros, tu dinero, y guardas tu dinero en una caja normal, una caja de ahorros, y en la tapa pone caja de ahorros, y como no te llamas ahorros nunca más la abres y pierdes todo tu dinero. Cajas de cera. Un museo de cajas de cera que no se parecen en nada a las cajas originales. Cajas laborales. Y cajas normales, cajas de zapatos que usas para guardar cosas que no son zapatos. Muchas cajas.
Todas esas cajas están ahí para guardar el mal, el odio. Cada vez que una mujer se calla algo malo, cada vez que está enfadada por algo, cada vez que siente odio, se lo guarda. Al llegar a casa abre una de esas cajas y lo mete ahí, porque si se lo queda le salen arrugas. Ahí va almacenando su odio para usarlo en el momento perfecto.
El momento perfecto no es siempre el mismo, para evaluar esto habría que preguntarse ¿Que cosas enfadan a las mujeres? pero es mucho mejor pregunta ¿Qué cosas no enfadan a las mujeres? (Las cajas)
Total, que ahora ya sabéis por qué de repente y sin venir a cuento una mujer se enfada por "una tontería", es un enfado que viene de lejos, es el fruto del odio que ha ido sembrando en pequeñas cajas de colores. Por eso y porque sois gilipollas, como todos.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Instagram: Mascotas, comida y hashtags pretenciosos.
Hola, hoy voy a hablar de Instagram.
Instagram, red social para unos, el culo feo de la fotografía
para otros, ambas cosas para los indecisos.
Instagram consiste en hacer fotos con
un móvil y ponerles un filtro para que la foto sea un poco más
bonita. Nada más que eso, una red social (yo soy de los unos) sin
pretensiones.
Para empezar, Instagram es una gran
mentira. Una foto hecha con tu maldito móvil a una mierda de
ensalada, o a tu mascota peluda, no le interesa a nadie, A NADIE. No
sé muy bien por qué le sacas una foto a tu comida, la verdad. Puedo
entenderlo si te vas a Italia y vas a una pizzería de la hostia, así
tiene un pase, pero hacer fotos de tus menús, día sí, día
también, como si trabajases confeccionando cartas de restaurante,
pues no le veo la gracia. Aún así, lo acepto. Haces fotos de comida
y la compartes, todos nos sentimos solos a veces, quién esté libre
de pescado que tire la primera hiedra. Algunos amigos tuyos incluso
pondrán me gusta, porque les caes bien. Repito, porque les caes
bien, no porque les guste tu mierda de cena. De eso va instagram
- “mira qué mierda de foto he hecho con mi móvil, si le pongo un
filtro parece una mierda de foto pero de hace cincuenta años”
-“jaja, ya ves tío, cómo mola”.
Ya es bastante patético si lo piensas,
pero bueno, algo llevadero, patetismo light (Por cierto, qué asco da
la Cocacola Light, tengo que hablar de eso). Además, algunas fotos
están chulas, no todas son de patatas bravas y gatos gordos, aunque
a veces lo parezca. En realidad me gusta Instagram, pero hay cosas
con las que no puedo. Por ejemplo:
Querer alardear de algo: Te has
comprado unos billetes para irte a Punta Cana, a intentar que vuelva
la pasión que ya hace tiempo perdisteis tu novio y tú. No hagas una
foto de los pasajes y la publiques. No en instagram, amiga.
Fotos en coche: Vas conduciendo y sólo
el cielo y una larga carretera están ante ti. Te pones a hacer
fotos. Te deseo un accidente, de los mortales. Murió haciendo lo que
más le gustaba, normal, ya que lo que más le gustaba era hacer
fotos mientras conducía. “A veces dios es justo” pensaría la
gente cuando murieses.
Aunque te haya deseado la muerte, puedo
pasar que seas un chulo o un gilipollas, todos lo somos en mayor o
menor medida. La gilipollez pues, es aceptable hasta un cierto
límite, ese límite es, poner hashtags en las fotos de instagram.
Hay gente que pone hashtags, sí, y no
uno, ni dos. Diez, doce, ¡Veinte! ¡Y en inglés! Sí, en Inglés,
que no saben, no tienen ni puta idea, pero los ponen igual, en
castellano y en inglés, no vaya a ser que España y América Latina
le queden pequeñas a su pedazo de foto. ¡HIJOS DE PUTA!
¿Qué te crees que vas a conseguir
poniendo el hashtag? ¿Qué te crees, que hay expertos en fotografía
mirando en instagram en busca del próximo pulitzer? Que es una puta
foto sacada con tu teléfono, con tu puto smartphone. Mierda de
almohadilla ya, métetela por el culo. Que si pic of the day, que si
igersmierders. Me cago en dios, si quieres ser fotógrafo deja de
gastarte todo tu dinero en ir a cenar a sitios guays para publicarlo
en instagram y cómprate una Canon ¡que no es tan cara coño!
viernes, 25 de enero de 2013
¿Por qué todos dicen postureo?
¿Por qué todos dicen postureo? (1)
Primero de todo quiero aclarar que esto no es una queja, es una opinión. Bueno, es una queja. He visto que @_jorgemoreno tiene un blog y se queja de cosas y he dicho "yo también quiero quejarme de cosas". Lo he dicho estando solo, en un ordenador de la universidad. Una chica me ha mirado raro.
A mí ya se me ocurrió lo de quejarme cuando tenía 10 años y mi madre hacía lentejas para comer, pero nunca lo había hecho en este maravilloso blog.
Me revienta la palabra postureo, no sé muy bien por qué. Suena feo, antiestético, desagradable, deforme, repugnante, repelente, indecoroso, inmoral, sucio, indecente, vergonzoso e incluso mal. Suena mal. Quizás me suene mal a mí porque suena un poco a postre, y nunca he sido muy de postre, me lleno con la comida de verdad.
¿De dónde ha salido?
Hace un año, me atrevería a decir que medio, esta palabra no existía. El hype de esta expresión ha sido tremendo. Cualquier anormal estará pensando "decir hype es postureo". Decir hype hablando en Castellano es ser gilipollas, deja de usar esa mierda de palabra. Hype es como boom, ponerse de moda, una cosa que tiene tirón en un determinado momento, no sé, eso creo, quizás quiera decir holap.
No tengo una teoría clara acerca del origen de la palabra, no tengo ninguna teoría clara acerca de nada porque, de hecho, no tengo ninguna teoría de ningún tipo acerca de ninguna cosa.
Pero si me preguntáis "¿Adri, cuál es tu teoría acerca del origen de la palabra postureo?" entonces seguramente contestaré lo siguiente:
La palabra postureo la dijo un fenicio en la cuna de nuestra civilización. No estoy muy seguro de si la civilización fenicio-púnica es nuestra cuna o qué es, quizás es una cama de esas con barrotes para que no te caigas, no lo sé. Pero un fenicio dijo postureo, allà por esos tiempos. La dijo sin querer, como cuando Joaquín Reyes hace como si hablara inglés. No fue hasta el siglo XXI de nuestra era (desconozco si hay más de una) cuando alguien repetiría esa palabra. Fue una chica, eso seguro, como lo de la puta manzana y lo de la caja de Pandora. Pandora debió ser la primera mujer en coleccionar cajas, este tema me interesa sobremanera pero ya hablaré de él otro día. Total, que una tía estaría probándose ropa con otra amiga y mirándose al espejo haciendo poses como si por ser retrasadas ya fuesen modelos, y dijo "me mola tu postura", y la otra le contestó que a ella también la suya, por devolverle el favor. "Qué buen postureo nos llevamos". Así, sin más, esa chica acababa de cambiar el transcurso de la sociedad actual. Un joven con camisa de cuadros y gafas de pasta al pesto lo escuchó y pensó que ya sabía como definir el traje hortera de brillantes que le había visto al cantante de Muse. Ese traje es postureo, pensó. Se lo dijo a un amigo que tenía Twitter y ¡BOOOOOOM! El boom fue en oriente próximo y no tiene nada que ver con lo anterior.
Al final no era mucho una queja, pero bueno, todo el mundo tiene derecho a ser imbécil y hablar con expresiones de mierda, a mí plin.
Primero de todo quiero aclarar que esto no es una queja, es una opinión. Bueno, es una queja. He visto que @_jorgemoreno tiene un blog y se queja de cosas y he dicho "yo también quiero quejarme de cosas". Lo he dicho estando solo, en un ordenador de la universidad. Una chica me ha mirado raro.
A mí ya se me ocurrió lo de quejarme cuando tenía 10 años y mi madre hacía lentejas para comer, pero nunca lo había hecho en este maravilloso blog.
Me revienta la palabra postureo, no sé muy bien por qué. Suena feo, antiestético, desagradable, deforme, repugnante, repelente, indecoroso, inmoral, sucio, indecente, vergonzoso e incluso mal. Suena mal. Quizás me suene mal a mí porque suena un poco a postre, y nunca he sido muy de postre, me lleno con la comida de verdad.
¿De dónde ha salido?
Hace un año, me atrevería a decir que medio, esta palabra no existía. El hype de esta expresión ha sido tremendo. Cualquier anormal estará pensando "decir hype es postureo". Decir hype hablando en Castellano es ser gilipollas, deja de usar esa mierda de palabra. Hype es como boom, ponerse de moda, una cosa que tiene tirón en un determinado momento, no sé, eso creo, quizás quiera decir holap.
No tengo una teoría clara acerca del origen de la palabra, no tengo ninguna teoría clara acerca de nada porque, de hecho, no tengo ninguna teoría de ningún tipo acerca de ninguna cosa.
Pero si me preguntáis "¿Adri, cuál es tu teoría acerca del origen de la palabra postureo?" entonces seguramente contestaré lo siguiente:
La palabra postureo la dijo un fenicio en la cuna de nuestra civilización. No estoy muy seguro de si la civilización fenicio-púnica es nuestra cuna o qué es, quizás es una cama de esas con barrotes para que no te caigas, no lo sé. Pero un fenicio dijo postureo, allà por esos tiempos. La dijo sin querer, como cuando Joaquín Reyes hace como si hablara inglés. No fue hasta el siglo XXI de nuestra era (desconozco si hay más de una) cuando alguien repetiría esa palabra. Fue una chica, eso seguro, como lo de la puta manzana y lo de la caja de Pandora. Pandora debió ser la primera mujer en coleccionar cajas, este tema me interesa sobremanera pero ya hablaré de él otro día. Total, que una tía estaría probándose ropa con otra amiga y mirándose al espejo haciendo poses como si por ser retrasadas ya fuesen modelos, y dijo "me mola tu postura", y la otra le contestó que a ella también la suya, por devolverle el favor. "Qué buen postureo nos llevamos". Así, sin más, esa chica acababa de cambiar el transcurso de la sociedad actual. Un joven con camisa de cuadros y gafas de pasta al pesto lo escuchó y pensó que ya sabía como definir el traje hortera de brillantes que le había visto al cantante de Muse. Ese traje es postureo, pensó. Se lo dijo a un amigo que tenía Twitter y ¡BOOOOOOM! El boom fue en oriente próximo y no tiene nada que ver con lo anterior.
Al final no era mucho una queja, pero bueno, todo el mundo tiene derecho a ser imbécil y hablar con expresiones de mierda, a mí plin.
miércoles, 2 de enero de 2013
Dos en uno.
La casa es un trastero silencioso que se apaga y enciende los deseos de huir. Es difícil huir si no tienes a dónde ir. Hay un destino pero no es el que está marcado por las estrellas ni por dios ni por Sandro Rey. Hay un destino para la huida. Preparado para ella, no es lo más difícil. Escapar requiere valor y llegar provoca miedo, lo dice Pucho, pero lo más difícil es mantenerse después de llegar. No volver a huir, que no vuelvan a huir.
Las expectativas son altas y la desesperación, el odio y la decepción, acechan detrás de los mejores sentimientos. Del deseo al amor, del amor al odio, del odio al deseo. Sin regla ni exactitud se alternan los estados en una vida demasiado corta para soñar y demasiado larga para vivir. O demasiado corta para vivir y demasiado larga para soñar. Es lo mismo pues lo que no concuerda es lo soñado y lo vivido. No es un problema porque lo soñado ya es pasado y cuán aburrido sería repetirlo.
Buscamos para encontrar lo que no buscábamos. Cuando todo sucede por nada y te das cuenta de que todo te ha llevado a todo lo demás sin que tu supieses nada. Desequilibrio con desequilibrio. Si no puedes evitar romperte aprende a arreglarte.
Diviso un pie, y poco a poco me es revelada la pierna. Los dos cubiertos por unas medias negras, todo está oscuro menos la ya completa y perfecta silueta, débil y poderosa, de una niña muy mayor, o de una mujer muy joven. Se acerca, lleva la ropa justa para enseñarme y ocultarme todo lo que quiero ver. Con el mismo pie con el que me ha hipnotizado me aplasta el pecho hacia mi incómodo asiento, sólo se oye el latido acelerado de un corazón desprevenido. Baja para comprobar que estoy interesado, sonríe y se da la vuelta. Se aleja muy lentamente y entiendo que no tiene ningún lugar a dónde ir y que quiere que yo tampoco lo tenga. No lo tengo, nunca he estado menos interesado en marcharme de algún sitio. Se quita una de las prendas y calculo que sólo tres me separan de la imagen más bella y espectacular que voy a ver en mi vida. "Parece que tienes calor" me dice. Hija de puta, cómo lo sabe. "Sí...no ayudas" contesto. Espero que no sea una de esas veces en que el gracioso la fastidia. Por suerte sonríe, no es exigente, al menos en cuánto a eso, me alivio. "Ya casi me había olvidado de ti". No suelo decir mentiras tan grandes. "Pensé que no estabas interesada". Ahora no se ríe, "Calla". Callo. Me Invita a que la siga, me dice que no vamos muy lejos y se mete en una habitación. Me coge y me besa, la cosa va deprisa. Calculo, aún lleva dos. Damos un par de vueltas en la cama. Sin saber muy bien cómo, ya estoy desnudo. Pienso que es injusto que ella tenga que verme a mi cuando yo puedo verla a ella, pero parece muy contenta. Le quito la última prenda con firmeza. Ahí está.
Las expectativas son altas y la desesperación, el odio y la decepción, acechan detrás de los mejores sentimientos. Del deseo al amor, del amor al odio, del odio al deseo. Sin regla ni exactitud se alternan los estados en una vida demasiado corta para soñar y demasiado larga para vivir. O demasiado corta para vivir y demasiado larga para soñar. Es lo mismo pues lo que no concuerda es lo soñado y lo vivido. No es un problema porque lo soñado ya es pasado y cuán aburrido sería repetirlo.
Buscamos para encontrar lo que no buscábamos. Cuando todo sucede por nada y te das cuenta de que todo te ha llevado a todo lo demás sin que tu supieses nada. Desequilibrio con desequilibrio. Si no puedes evitar romperte aprende a arreglarte.
Diviso un pie, y poco a poco me es revelada la pierna. Los dos cubiertos por unas medias negras, todo está oscuro menos la ya completa y perfecta silueta, débil y poderosa, de una niña muy mayor, o de una mujer muy joven. Se acerca, lleva la ropa justa para enseñarme y ocultarme todo lo que quiero ver. Con el mismo pie con el que me ha hipnotizado me aplasta el pecho hacia mi incómodo asiento, sólo se oye el latido acelerado de un corazón desprevenido. Baja para comprobar que estoy interesado, sonríe y se da la vuelta. Se aleja muy lentamente y entiendo que no tiene ningún lugar a dónde ir y que quiere que yo tampoco lo tenga. No lo tengo, nunca he estado menos interesado en marcharme de algún sitio. Se quita una de las prendas y calculo que sólo tres me separan de la imagen más bella y espectacular que voy a ver en mi vida. "Parece que tienes calor" me dice. Hija de puta, cómo lo sabe. "Sí...no ayudas" contesto. Espero que no sea una de esas veces en que el gracioso la fastidia. Por suerte sonríe, no es exigente, al menos en cuánto a eso, me alivio. "Ya casi me había olvidado de ti". No suelo decir mentiras tan grandes. "Pensé que no estabas interesada". Ahora no se ríe, "Calla". Callo. Me Invita a que la siga, me dice que no vamos muy lejos y se mete en una habitación. Me coge y me besa, la cosa va deprisa. Calculo, aún lleva dos. Damos un par de vueltas en la cama. Sin saber muy bien cómo, ya estoy desnudo. Pienso que es injusto que ella tenga que verme a mi cuando yo puedo verla a ella, pero parece muy contenta. Le quito la última prenda con firmeza. Ahí está.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Adele
Para Adele ya no tenían sentido las historias cortas de camino rápido y final insulso. Tampoco encontraba ya interesante el pasado, que era un conjunto de recuerdos montados y editados de manera pretenciosa para creer que realmente había sido bueno. El futuro era, como siempre, todo lo que nunca sería. En cuanto al presente, parecía ser lo único que tenía y aunque pensar en él era agotador, vivirlo no le parecía tan malo.
Os estáis imaginando a la cantante entrada en carnes (esa podría ser también Lady Gaga) y no es ella.
Adele medía 1'69, aún hoy mide así. Era delgada y tenía el pelo largo y rojo. Con frecuencia achinaba los ojos para mirar las cosas, pues veía mal incluso con las gafas. Adele era tímida y se ponía escote y minifalda para que las miradas de los demás no intentasen descubrir lo que había más allá. Vivía preocupada por su despreocupación y por las mañanas dormitaba con los ojos abiertos en clases poco interesantes sobre cosas que ella había pensado que le gustaría aprender. Estaba cansada de casi todo y sabía que no podría seguir así mucho tiempo.
Cuando llegó el verano de 2013 Adele dejó una nota en el frigorífico de su casa que decía que volvería pronto. Era una de esas mentiras que se dicen pensando que quizás no lo sean, más por evitar el peso de la realidad que por otra cosa. Si quería una historia de verdad, de las que dan lugar a películas, o al menos de las que cambian una vida, era el momento de empezarla.
Os estáis imaginando a la cantante entrada en carnes (esa podría ser también Lady Gaga) y no es ella.
Adele medía 1'69, aún hoy mide así. Era delgada y tenía el pelo largo y rojo. Con frecuencia achinaba los ojos para mirar las cosas, pues veía mal incluso con las gafas. Adele era tímida y se ponía escote y minifalda para que las miradas de los demás no intentasen descubrir lo que había más allá. Vivía preocupada por su despreocupación y por las mañanas dormitaba con los ojos abiertos en clases poco interesantes sobre cosas que ella había pensado que le gustaría aprender. Estaba cansada de casi todo y sabía que no podría seguir así mucho tiempo.
Cuando llegó el verano de 2013 Adele dejó una nota en el frigorífico de su casa que decía que volvería pronto. Era una de esas mentiras que se dicen pensando que quizás no lo sean, más por evitar el peso de la realidad que por otra cosa. Si quería una historia de verdad, de las que dan lugar a películas, o al menos de las que cambian una vida, era el momento de empezarla.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Poesía para tontos.
La poesía (del griego ποίησις 'creación' < ποιέω 'crear') es un género literario considerado como una manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa.
Eso dice la Wikipedia, me parece bien, no lo discutiré ni lo comprobaré con otra fuente, me fío.
Muchos piensan (no tantos, en realidad) que la poesía está reservada para aquellas mentes románticas y creativas que tienen un don para la palabra. Discrepo (Me encanta esta palabra, algún día sabré lo que significa). Yo no estoy de acuerdo con eso, escribir poesía es fácil y está al alcance de casi todos. La gente se cree que lo importante de la poesía son las palabras, que ellas transmiten emociones y sentimientos, pero como ya sabréis la gente es gilipollas. Si no lo sabíais es porque sois gilipollas, no os preocupéis. En realidad la poesía es como vuestra prima del pueblo, muy fácil.
Para escribir poesía, lo primero de todo es conseguir un pergamino que esté quemado y arrugado por los bordes. Muchos de vosotros estaréis a punto de llorar porque no sabéis dónde conseguirlo, no es culpa vuestra, es culpa de la educación de éste país. Lo que podéis hacer, si no conocéis a ningún vendedor de pergamino quemado y arrugado por los bordes para escribir poesía, es comprar un pergamino normal (o robarlo, si vais mal de dinero) y quemarlo vosotros mismos. Al hacerlo puede que los bordes os queden demasiado negros, si os pasa esto compráis (sé que robareis) una goma de borrar y vais borrando hasta que quede a vuestro gusto.
Una vez conseguido el pergamino quemado y arrugado por los bordes para escribir poesía tenéis que conseguir una pluma. ¿Vale cualquier pluma? NO. La pluma tiene que tener una historia detrás. Lo recomendado es que perteneciese a algún antepasado vuestro del que se sabe poco y todo exagerado, pero si la compráis, os la coméis y la cagáis, también vale.
Lo siguiente es enamorarse muy fuerte. Enamorarse es fácil para todos ya que, como he explicado antes, la gente es gilipollas. La cosa es que no os podéis enamorar de cualquiera, debéis hacerlo de alguien que pase de vosotros. Esto es más fácil para los tíos que para las tías. Si tienes la trilogía de Star Wars remasterizada en DVD, lo tienes hecho.
Una vez enamorados (muy fuerte) de una persona que pasa de vosotros, podéis hacer dos cosas, declararle vuestro amor y que os rechace, o directamente asumir que no tenéis nada que hacer. Yo prefiero que hagáis lo primero, lo grabéis y me lo enviéis, pero es sólo porque disfruto con el ridículo de los demás.
Cuando estéis devastados por la imposibilidad de consumar, lo que tenéis que hacer es esperar a que llegue una noche de tormenta. "Qué estupidez" podréis pensar, pero ¿A caso alguien ha escrito alguna vez poesía en el desierto? No tengo ni idea. Además, en el desierto hay tormentas de arena, así que tenéis razón, pero esperad a que llueva y haya truenos, que así tiene más gracia. Si vuestro vecino se ha dejado los aspersores del jardín puestos y sus ronquidos hacen que tiemble el edificio, y además da la casualidad de que alguien saca fotos con flash, podéis intentar escribir, ya que se consigue un entorno aproximado al de una tormenta, pero lo más seguro es que acabéis escribiendo algo similar a una canción de Alex Ubago. Así pues, lo mejor es esperar.
Cuando llega la noche de tormenta tenéis que pensar mucho en el desamor, en el dolor, en esa persona imposible que seguramente se estará tirando a alguien más atractivo que vosotros, aprovechando el ruido de la tormenta para que sus padres no le oigan. Una vez deprimidos os ponéis a escribir, lo que escribáis tiene que rimar. La rima asonante es cutre. Podéis dejar caer lágrimas de dolor sobre el papel y que se corra la tinta, pero eso puede ser demasiado vulnerabilidad junta. También se han dado casos de que se corra la persona que escribe, dejando caer lágrimas de placer sobre el papel, eso destroza todo el trabajo que habéis hecho anteriormente.
Después de escribir la cursilada de turno enrolláis el pergamino (Si lo habéis escrito en un papel habéis muerto para mi) en un cordel, rojo, a ser posible.
Luego guardáis esa poesía en un cajón durante años, hasta que décadas más tarde lo leéis y os reís de lo patéticos que eráis, o se lo entregáis a la persona que amáis y ella se ríe de lo patéticos que sois. Vosotros decidís.
¡Y ya está! Sois poetas, infelices que se expresan en un formato que ya hace muchos años que está obsoleto, si lo queréis llamar de otra manera.
Hasta aquí poesía para tontos, os he enseñado todo lo que sé (que no es mucho, aclaro, para los más gilipollas) sobre este noble arte, ahora debéis continuar solos, a través del bosque de palabras que es la poesía.
Muchos piensan (no tantos, en realidad) que la poesía está reservada para aquellas mentes románticas y creativas que tienen un don para la palabra. Discrepo (Me encanta esta palabra, algún día sabré lo que significa). Yo no estoy de acuerdo con eso, escribir poesía es fácil y está al alcance de casi todos. La gente se cree que lo importante de la poesía son las palabras, que ellas transmiten emociones y sentimientos, pero como ya sabréis la gente es gilipollas. Si no lo sabíais es porque sois gilipollas, no os preocupéis. En realidad la poesía es como vuestra prima del pueblo, muy fácil.
Para escribir poesía, lo primero de todo es conseguir un pergamino que esté quemado y arrugado por los bordes. Muchos de vosotros estaréis a punto de llorar porque no sabéis dónde conseguirlo, no es culpa vuestra, es culpa de la educación de éste país. Lo que podéis hacer, si no conocéis a ningún vendedor de pergamino quemado y arrugado por los bordes para escribir poesía, es comprar un pergamino normal (o robarlo, si vais mal de dinero) y quemarlo vosotros mismos. Al hacerlo puede que los bordes os queden demasiado negros, si os pasa esto compráis (sé que robareis) una goma de borrar y vais borrando hasta que quede a vuestro gusto.
Una vez conseguido el pergamino quemado y arrugado por los bordes para escribir poesía tenéis que conseguir una pluma. ¿Vale cualquier pluma? NO. La pluma tiene que tener una historia detrás. Lo recomendado es que perteneciese a algún antepasado vuestro del que se sabe poco y todo exagerado, pero si la compráis, os la coméis y la cagáis, también vale.
Lo siguiente es enamorarse muy fuerte. Enamorarse es fácil para todos ya que, como he explicado antes, la gente es gilipollas. La cosa es que no os podéis enamorar de cualquiera, debéis hacerlo de alguien que pase de vosotros. Esto es más fácil para los tíos que para las tías. Si tienes la trilogía de Star Wars remasterizada en DVD, lo tienes hecho.
Una vez enamorados (muy fuerte) de una persona que pasa de vosotros, podéis hacer dos cosas, declararle vuestro amor y que os rechace, o directamente asumir que no tenéis nada que hacer. Yo prefiero que hagáis lo primero, lo grabéis y me lo enviéis, pero es sólo porque disfruto con el ridículo de los demás.
Cuando estéis devastados por la imposibilidad de consumar, lo que tenéis que hacer es esperar a que llegue una noche de tormenta. "Qué estupidez" podréis pensar, pero ¿A caso alguien ha escrito alguna vez poesía en el desierto? No tengo ni idea. Además, en el desierto hay tormentas de arena, así que tenéis razón, pero esperad a que llueva y haya truenos, que así tiene más gracia. Si vuestro vecino se ha dejado los aspersores del jardín puestos y sus ronquidos hacen que tiemble el edificio, y además da la casualidad de que alguien saca fotos con flash, podéis intentar escribir, ya que se consigue un entorno aproximado al de una tormenta, pero lo más seguro es que acabéis escribiendo algo similar a una canción de Alex Ubago. Así pues, lo mejor es esperar.
Cuando llega la noche de tormenta tenéis que pensar mucho en el desamor, en el dolor, en esa persona imposible que seguramente se estará tirando a alguien más atractivo que vosotros, aprovechando el ruido de la tormenta para que sus padres no le oigan. Una vez deprimidos os ponéis a escribir, lo que escribáis tiene que rimar. La rima asonante es cutre. Podéis dejar caer lágrimas de dolor sobre el papel y que se corra la tinta, pero eso puede ser demasiado vulnerabilidad junta. También se han dado casos de que se corra la persona que escribe, dejando caer lágrimas de placer sobre el papel, eso destroza todo el trabajo que habéis hecho anteriormente.
Después de escribir la cursilada de turno enrolláis el pergamino (Si lo habéis escrito en un papel habéis muerto para mi) en un cordel, rojo, a ser posible.
Luego guardáis esa poesía en un cajón durante años, hasta que décadas más tarde lo leéis y os reís de lo patéticos que eráis, o se lo entregáis a la persona que amáis y ella se ríe de lo patéticos que sois. Vosotros decidís.
¡Y ya está! Sois poetas, infelices que se expresan en un formato que ya hace muchos años que está obsoleto, si lo queréis llamar de otra manera.
Hasta aquí poesía para tontos, os he enseñado todo lo que sé (que no es mucho, aclaro, para los más gilipollas) sobre este noble arte, ahora debéis continuar solos, a través del bosque de palabras que es la poesía.
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